El músico de calipso Slinger Francisco, conocido mundialmente por su nombre artístico The Mighty Sparrow, ha fallecido en paz en Nueva York tras una breve enfermedad a los 91 años, según informó su familia mediante un comunicado. Su hija, Karen, dio a conocer la noticia a través de las redes sociales en torno a las 16:00 (hora de Trinidad y Tobago) del domingo 27 de septiembre de 2026.
«Fue una institución en el mundo del espectáculo, sumamente admirado por su talento y maestría como cantante, compositor y mentor; querido por muchos», escribió Karen. Añadió que también fue «esposo, padre, abuelo, bisabuelo, compañero de vida y amigo».
Francisco nació en un pueblo pesquero de Granada el 9 de julio de 1935 y se trasladó a Trinidad siendo un bebé. Irrumpió en la escena musical caribeña en la década de 1950 y llegó a definir el género para varias generaciones. Entre 1956 y 1984, Francisco se coronó en ocho ocasiones en el concurso Carnival Road March de Trinidad y Tobago y logró en otras ocho el galardón de Calypso Monarch.
Su producción combinó con frecuencia el aplauso masivo del público con intensos debates. Su tema «Congo Man» sufrió un veto de emisión de 23 años por parte de la BBC. En 1990, interpretó «The Slave» en el Yankee Stadium de Nueva York ante el líder histórico contra el apartheid Nelson Mandela. A lo largo de su vida, Francisco recibió dos condecoraciones nacionales en Trinidad y Tobago, la Orden del Imperio Británico y la Orden de la Comunidad del Caribe.
Líderes políticos y artistas de la región reaccionaron al fallecimiento con homenajes a su legado cultural. La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, elogió a Francisco por proyectar el patrimonio local ante una audiencia internacional, señalando que su música «nos hizo reír, nos hizo pensar y nos hizo sentir orgullosos de quiénes somos».
La primera ministra de Barbados, Mia Mottley, destacó su presencia como un elemento indisociable de la memoria colectiva regional: «Durante setenta años, The Mighty Sparrow ha estado entretejido en nuestra civilización caribeña. Quien escucha sus grabaciones, escucha nuestra historia». Por su parte, el cantautor estadounidense Bob Dylan había destacado con admiración su presencia escénica y sus agudos enfrentamientos líricos, afirmando que «sus conciertos son como combates por el título y él siempre sale victorioso». La activista cultural de Trinidad y Tobago Attillah Springer afirmó que el artista comprendía a su público con gran profundidad, escribiendo que «se convirtió a sí mismo en el rey que nunca supimos que necesitábamos».