Nuestros lectores confían en que les contemos lo que ha pasado con exactitud y sin adornos. Estas son las normas que nos exigimos.
Primero, la exactitud
Basamos nuestros artículos en fuentes primarias: declaraciones y datos publicados por organismos públicos, observatorios e institutos de investigación, estudios aparecidos en revistas científicas y avisos oficiales como retiradas de productos o alertas de seguridad. No publicamos rumores, mensajes sin verificar de las redes sociales ni afirmaciones cuyo origen no podamos rastrear.
Antes de publicar, comprobamos cifras, fechas, nombres y citas con el material original. Cuando los datos difieren de una fuente a otra, lo indicamos en lugar de quedarnos con el más llamativo.
Equilibrio y claridad
Explicamos, no exageramos. Un titular tiene que corresponder a la noticia que lo sigue. Los resultados científicos se presentan con sus límites: un estudio en ratones no es una cura, y un resultado aislado no es una verdad establecida. Cuando un tema es objeto de debate, lo dejamos claro.
Salud, seguridad y dinero
Los artículos sobre salud, medicamentos, seguridad pública y finanzas personales pasan por un nivel de exigencia mayor antes de publicarse. Están escritos para informar, no para aconsejar. Nada de lo que se publica en Globe Explained sustituye el consejo de un médico, un farmacéutico u otro profesional cualificado.
Independencia
Ningún gobierno, empresa ni anunciante decide qué cubrimos ni cómo lo hacemos. La publicidad está claramente separada de nuestros artículos. Que escribamos sobre un organismo, una empresa o un producto no significa que nos respalde ni que lo recomendemos.
Imágenes
Las imágenes que acompañan a nuestros artículos ilustran su tema. Salvo que el pie de foto diga lo contrario, son ilustraciones y no fotografías de los hechos descritos.
Errores
Cuando nos equivocamos, lo corregimos a la vista de todos. Nuestra política de correcciones explica cómo, y puedes escribirnos a [email protected].