La misión SpaceX Crew-12 de la NASA se acerca a su final: sus cuatro tripulantes tienen previsto regresar a la Tierra a principios de octubre de 2026 tras su estancia en la Estación Espacial Internacional, según ha informado la agencia espacial estadounidense.
El equipo multinacional está formado por los astronautas de la NASA Jessica Meir y Jack Hathaway, la astronauta de la Agencia Espacial Europea Sophie Adenot y el cosmonauta de Roscosmos Andrey Fedyaev. Durante su estancia en órbita, los miembros de la expedición llevaron a cabo operaciones científicas en áreas de biología, física y demostración de tecnologías avanzadas.
Investigación científica en microgravedad
Entre las principales investigaciones médicas, la tripulación colaboró en experimentos dedicados al análisis de tratamientos dirigidos contra el cáncer cristalizados en microgravedad. Estos ensayos buscan facilitar el desarrollo de terapias oncológicas más eficaces en la Tierra al evaluar cómo se forman las estructuras moleculares en ausencia de gravedad.
Los astronautas también trabajaron en proyectos de salud y biología centrados en diversas enfermedades y en la monitorización biológica. Durante su estancia orbital, probaron dispositivos diseñados para secuenciar ADN en microgravedad y estudiaron bacterias resistentes a los antibióticos a bordo del complejo orbital. Las investigaciones en la estación abarcan asimismo patologías como la osteoporosis, una afección ósea que afecta a más de 200 millones de personas en todo el mundo, y la logística médica espacial, condicionada por el hecho de que los fluidos intravenosos comerciales presentan una vida útil limitada a unos 16 meses de caducidad.
Mejoras en la estación y fabricación en órbita
Además de los estudios biológicos, las instalaciones dedicadas a las ciencias físicas en la estación recibieron mejoras operativas. Una actualización reciente en la instalación Cold Atom Lab permitió incrementar el número total de átomos ultrafríos que genera el instrumento, lo que impulsará la investigación en física fundamental.
La tripulación también participó en experimentos de manufactura orientados a verificar cómo pueden fabricarse herramientas y componentes fuera de nuestro planeta. Varias piezas metálicas pequeñas se imprimieron en 3D en condiciones de microgravedad dentro de la estación y, posteriormente, se enviaron a la Tierra para someterse a análisis estructurales.
Las operaciones de carga respaldaron el desarrollo de la misión durante toda su estancia. El servicio de reabastecimiento comercial CRS-24 de Northrop Grumman para la NASA transportó alimentos frescos y nuevos proyectos de investigación hasta el complejo orbital a bordo de una nave espacial Cygnus XL.
Está programado que los tripulantes completen las maniobras de desacoplamiento y reentrada a principios de octubre de 2026.